La FÓRMULA de la GRANDEZA

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La fórmula de la grandeza

HOLA,

Alguna vez habrás leído o escuchado lo de… ¿Qué pasaría si utilizáramos el 100% de nuestra capacidad mental?

La mayor parte de veces nos paralizamos y retrasamos cambios en búsqueda del plan perfecto. Ya sabes, el próximo lunes empiezo, el año que viene, etc.

También habrás escuchado infinidad de veces: ¡Mañana hay que dar el 200%! ¡O el 1000%! ¡A tope!

Siempre esperando. Una eterna y dolorosa (aunque silenciosa) dilatación en tiempo de todos y cada uno de los cambios que queremos realizar a lo largo de nuestra vida. En el ámbito profesional y personal.

¿El 100% no es suficiente? Por supuesto que lo es. Pero lleva más trabajo. Parece más sencillo autoengañarse y pensar que a partir del próximo lunes iniciaré X tarea al 300%, ¡y listo!. Eso que llevabas procrastinando un año y medio va a solucionarse en una semana… Porque vas a darlo todo… ¡Y más!

Me viene de nuevo a la cabeza una frase que escuché a Emilio Duró y a la que ya he hecho mención en otros artículos:

No hay nada más peligroso que un burro motivado.

El burro, motivado después de leerse tres libros de autoayuda y dejándose engañar por la romántica idea de poner una rápida e inmediata solución a algo que lleva arrastrando meses y/o años, se dirige confiado e ilusionado el lunes a correr el Grand National, donde compiten caballos preparados («solo» al 100%), y… ¡Correcto!

La hostia del burro intentando saltar el primer obstáculo de la carrera es de película de Tarantino.

El caballo que compite en un Gran National, lleva años (o mejor dicho, una vida) preparándose cada día. Solo al 100%, pero cada día. Con sus días buenos y malos, pero de nuevo, cada puto día.

100% no es la perfección. Es hacer todo lo que uno puede, cada día. Todos tenemos días malos, pero la fórmula de la grandeza es actuar al 100%, siempre.

Voy a poner otro típico ejemplo, a mi me ha pasado decenas de veces. ¿A ti? Vamos a ver…

Nuevo propósito de vida: Reducir peso y ponerte en forma.

De no hacer nada, comer horrible, ir en coche a comprar el periódico y el pan los domingos y dormir poco y mal, a partir del próximo lunes te vas a convertir en una jodida máquina perfecta. Por combustión espontánea. Porque vas a dar el 500%. ¡Vamos! ¡Sí!.

Estás preparado, has visto 8 vídeos de motivación en YouTube, incluso, 2 de ellos en inglés que, aunque no entiendas nada (aprender inglés fue el propósito de los últimos 4 años, FAIL, no tenías tiempo…), la música… ¡Joder!. ¡Te ha llegado! ¡Estás preparado para el éxito! ¡Ahora sí!

¿Cuál es el resultado? Seguro que lo sabes…

En 4 días estás de nuevo comiendo horrible, has perdido 287,88€ al pagar una promoción de cuota reducida en el gimnasio de moda al contratar un año entero. La hostia es proporcional a la del burro intentando saltar el primer obstáculo.

No pasa nada, el año que viene, con 14 kilos más, en lugar del 500%, puedes dar el 1000% y solucionarlo todo. Fácil.

¿Qué pasaría si dieras “solo” el 100%? Pero en todo y todos los días. Imagina… No fucking limits.

Me viene a la cabeza otra frase de Emilio Duró:

Alguien con éxito en el trabajo, alguien bueno, un referente en su sector, lo es también en casa, con su familia, con su entorno.

No puedes ser espléndido, eficiente y maravilloso en tu trabajo y después ser un puto orangután amargado con tu pareja e hijos. Es así. Una ley universal. Estoy convencido de ello.

Dar el 100% no es la perfección. Todo lo contrario y por lo tanto, cansa y desgasta mucho. Hay días jodidos, golpes de la vida, situaciones que nos superan, etc.

Pero dar el 100% en todo hace que un día, cuando un pilar de tu vida se ve afectado, el resto sigue al 100% y lo compensa, ayudándote a superar esa “zona” herida.

Si comes al 100% (con tus excepciones, pero siempre consciente de tu propósito), haces deporte al 100% (con tus excepciones, pero siempre consciente de tu propósito), la semana que por trabajo o familia, padezcas algo de insomnio, estar dando el 100% en tu alimentación, en el deporte, en moverte, en estar activo… Hará que esos días de dormir mal y poco pasen de la mejor forma posible, permitiéndote seguir adelante con tu vida.

Si por el contrario, comes al 500%, pero dejas de hacer deporte por dormir poco la noche anterior, en 3 días ya no estarás comiendo bien, seguirás durmiendo mal y de hacer deporte, mejor ni hablar… Es solo un ejemplo. Pero es la realidad.

¿Qué pasaría si en tu trading estuvieras “solo” al 100% siempre?

Imagina:

– 100% al hacer backtesting.
– 100% analizando.
– 100% gestionando.
– 100% estudiando
– 100% enfoncado
– 100% filtrando

Y un largo etc.

Ahora… ¿Qué sucedería el día que estés analizando mal? Nada. Estás “cubierto”. Estás enfocado y al 100% en el resto de factores. No ira más allá de un par de STOPs.

El cuento de: Hoy pruebo esta estrategia, seguro que va a subir, venga, hoy sí, si sale bien recupero, y si sale mal mañana empiezo “en serio”. Esto es pura mierda.

Un insulto a tu inteligencia, a tu capacidad, al resto de seres humanos y sobre todo y lo que es peor, a ti mismo. Te hace vivir cada vez más como un burro con picos de motivación que no llevan a otro sitio que a otra hostia. Y acumular hostias, pesa mucho.

Hoy en día, dar todo lo que uno puede a diario (100%), parece no ser suficiente. La realidad es que esta, es la forma más jodida de hacerlo, es un compromiso de por vida contigo mismo. Y eso da miedo.

Pero no hay otra forma. Estoy convencido, esta es la fórmula de la grandeza.

¡FELIZ TARDE!

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